Ellos están ahí fuera. Esos negativos, realistas y abogados del diablo. Están muy ocupados levantando muros, siguiendo las normas, buscando un lugar seguro y refugiándose en la monotonía. Si por esos creativos renegados del mundo fuera, pensaríamos que el Sol gira alrededor de la Tierra, la Luna seguiría sin pisadas del hombre y los ordenadores solo estarían en los almacenes de las grandes compañías.
 
En Cohn & Wolfe lo convencional es nuestro enemigo.
 
Nosotros no solo afirmamos ser distintos, lo demostramos. En todo lo que hacemos-empezando por nuestro credo: “Busca más. Imagina más”. Buscamos más para superar lo obvio y encontrar las conexiones escondidas y así imaginar más cosas apasionantes que poder hacer con ellas.
 
Somos un crisol de digital geeks, catalizadores creativos y soldados del branding. Antes se nos podría considerar refrescantemente extraños que terriblemente aburridos. Por ello es por lo que nuestros más de 1000 empleados agrupan a una ecléctica mezcla de comunicadores: publicitarios e investigadores; expertos en marketing y en Asuntos Públicos; eruditos y guionistas; trend setters y hasta un antiguo artista del tatuaje. Pero, sobre todo, lo que somos es los mejores constructores de marca del sector.
 
Nuestra aspiración es construir y dar vida a marcas icónicas mediante una combinación de tecnología, interesantes ideas y programas poco convencionales y, en definitiva, inteligentes. ¿Cuál es el resultado? Ideas que impulsan a las marcas, generan negocio e incluso transforman por completo una industria.
 
Nuestra visión es la de ser “La agencia de comunicación más atrevida y original del mundo”. Sabemos que suena presuntuoso, no querríamos que fuese de otra manera. Nos encanta cuando la gente nos dice que no podremos hacer algo. Eso nos inspira y alimenta nuestra voluntad. Nos imaginamos que es lo que Rosa Park sintió.
 
Como en cualquier otro negocio, siempre hay imitadores. Les invitamos a hacerlo. Como todos los artistas originales, seremos copiados. Pero en el tiempo que la gente haya empleado en copiarnos, nosotros habremos pasado de nuevo a la siguiente idea original. Estamos constantemente re-inventando, re-imaginando y re-pensando. Aunque no vamos a atrevernos a decir que podemos predecir el futuro, seguro que sí vamos a ayudar a construirlo.