Los consultores de relaciones públicas siempre aconsejamos preparar bien un encuentro con prensa para evitar posibles sorpresas o situaciones incómodas. Una buena preparación siempre es mejor que un intento posterior por “arreglar” lo que hemos dicho o hecho por no estar del todo seguros, por haber improvisado o, simplemente, por no haber previsto una situación. Es más, todo intento posterior por matizar, controlar o vetar una información que hemos dado a un medio solo agrava la situación, pues da a esa información una relevancia que el periodista probablemente nunca le hubiera otorgado a priori.