El cine: séptimo arte para educar en salud

7th sept 2015 | Enviado por Adriana Ibargüen Adriana Ibargüen's picture
A quien no le guste el cine que tire la primera piedra. Quizás no todo el mundo lea revistas o periódicos, o no todos los españoles escuchen la radio. De lo que sí estoy segura es de que todos hemos visto ‘más de muchas’ películas en nuestra vida. Y sin duda, tiene una enorme capacidad como herramienta de difusión de mensajes y hace poco hemos hablado de cómo lo utlizan las  marcas para trasladar sus mensajes. Pero su poder también supone una gran aportación en la comunicación de un área como la salud.

Cuando trabajamos en comunicación de salud, es muy importante concienciar a la población general sobre las enfermedades. El público general debe estar informado y el cine nos puede ayudar a educar en salud y a que conozcan determinadas patologías, sus síntomas, el impacto que causan en los pacientes, en su calidad de vida, a eliminar prejuicios y sensibilizar. 

Hay muchas películas relacionadas con distintas enfermedades y diferentes formas de abordar el contenido. Podríamos decir que el cáncer es una de las más recurrentes en los guiones de cine y gracias a muchas películas sabemos cómo afecta esta enfermedad tanto a los pacientes, como a los familiares, sus consecuencias, tratamientos, etc. Muchas películas que hablan de enfermedades son historias de pacientes terminales, dramas conmovedores sobre el cáncer como Mi vida sin mí, de Isabel Coixet.

Pero también se hacen guiones en positivo. Nos cuentan enfermedades con las que se convive, que se controlan con tratamiento, que se superan gracias al apoyo de familiares y amigos. El gran ejemplo sería la reconocidísima comedia francesa Intocable o la comedia-dramática Bajo la Misma estrella. Otra película que cuenta detalles de una enfermedad menos recurrente en el cine es Words and Pictures, con Clive OwenJuliette Binoche, sobre cómo una profesora y pintora con artritis reumatoide (AR), convive con los obstáculos que impone su enfermedad.

Todos estos ejemplos son películas con grandes presupuestos detrás y con reconocidos actores y directores que seleccionan esta temática para sus trabajos. Nuestros clientes probablemente nunca tengan un presupuesto para hacer una súper producción de cine, pero sí podemos pensar en otros formatos como los cortometrajes (La teta que os falta), los documentales (Retos), mini series (Diguan) o la participación en proyectos cinematográficos colaborativos (El Viaje de Lucía).

En Cohn & Wolfe trabajamos para que los mensajes de nuestros clientes lleguen a la audiencia adecuada en cada caso y para ello pensamos en formatos poco habituales, creativos y diferentes. Lo importante es alcanzar el objetivo y obtener resultados. Si además podemos emocionar con nuestro trabajo y educar en salud con una buena película, mejor que mejor.