Motivación y creatividad: juntas y en sintonía

3rd abr 2014 | Enviado por Juan Manuel Dortez Juan Manuel Dortez's picture

Debido a lo apretadas que están las agendas de los que se dedican al mundo de las relaciones públicas, es posible que conforme avance la semana notemos que nuestro cuerpo empieza a ir por un lado y nuestra cabeza por otro muy distinto. Sin embargo, como el mundo de la comunicación (y los clientes) exigen tener la mente despejada de lunes a viernes, es aconsejable recurrir a ciertas prácticas que pongan de nuevo en modo ON nuestro cerebro y nuestro “generador de ideas”.

La creatividad desempeña un papel principal en muchas profesiones y las relaciones públicas es una de ellas. Pero… ¿Qué podemos hacer para mantener nuestra cabeza creativa a lo largo de la semana?
 
Aquí os dejamos un listado de sugerencias para que la creatividad te acompañe día a día.
 

  • Crea tu propio espacio inspirador y motivador. Nuestro lugar de trabajo debe transmitirnos sensaciones positivas, debe llamar a la motivación, a la inspiración y permitir concentrarnos. Por lo que no debemos sobrecargarlo con papeles y documentos antiguos. Podemos poner alguna foto o cita célebre en nuestro escritorio de forma que cada mañana al leerlo nos motive y nos haga empezar el día con optimismo para afrontar nuevos desafíos. Además, no solo debemos crear un espacio físico, sino también un espacio psicológico, rodeándonos con gente altamente creativa y abierta a nuevas ideas, lo que hace que ese espíritu se contagie fácilmente. 
  • Compromiso. Acudir motivado a la oficina hace que tu mente busque nuevos métodos de innovar, de conseguir la originalidad en las acciones que uno se propone. En relaciones públicas, no basta con que tus acciones sean buenas, deben destacar sobre el resto y saber comunicar esa diferencia correctamente a los medios de comunicación.  
  • Combina tu vida profesional y personal. A pesar de que la jornada laboral en ocasiones no permita tener mucho tiempo para el ocio, es imprescindible dedicarse el tiempo necesario a uno mismo, practicar esas aficiones que aportan el bienestar necesario para afrontar la próxima jornada de trabajo. Además, siempre suponen una inyección de aire fresco y de desconexión necesaria. Y son, por qué no, una fuente de ideas. 
  • No temas pedir feedback. Cuando te venga a la cabeza una gran idea apúntala en algún lado antes de que se te olvide, establece posibles conexiones con otras ideas, y sobre todo, pide la opinión de tus compañeros. Una idea de una persona puede ser fantástica, pero cuando recibe el feedback de un grupo, se enriquece  y se completa por lo que es mucho más probable que se pueda convertir en una acción real y, por tanto, que tenga éxito. 
  • Prueba a romper con tu rutina habitual. En ocasiones, realizar pequeños cambios en nuestro día a día puede darnos esa dosis extra de motivación necesaria para afrontar situaciones de estrés. Prueba a usar las escaleras en vez del ascensor, salir a comer fuera a fuera en vez de en la oficina, hacer algo de ejercicio al día, etc.  
  • Ten tu propio referente profesional. Una de las mejores formas de mantener la creatividad en el trabajo es teniendo a alguien que realmente te inspire, que sea tu ejemplo a seguir. Es importante observar aquellos casos en los que esa persona ha conseguido superar cualquier inconveniente o crisis, cómo lo ha logrado y saber absorber lo máximo posible y aplicarlo a tu día a día. Esto no consiste en imitar a alguien, sino de extraer sus fortalezas y adaptarlas a las tuyas propias y a tu modo de entender tu profesión.

 
¿Echas de menos algún consejo o buena práctica para alcanzar la creatividad en tu trabajo?

 

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