No te olvides de vigilar tu huella digital

2nd sept 2014 | Enviado por Juan Manuel Dortez Juan Manuel Dortez's picture
Nuestro día a día en el mundo 2.0 no pasa desapercibido, aunque pensemos que no tiene nada de “alarmante” mantener una inocente conversación con nuestro vecino de al lado por Twitter, todo lo que decimos, nuestras ideas, pensamientos, etc. pueden ser conocidos en cualquier parte del mundo.
 

Nuestras publicaciones en las redes sociales son una gran ayuda a la hora de conocer los gustos y pasiones de una persona, pero también son una fuente de información gratuita para conocer sus “enfados” o sus momentos de “crisis”. ¿Esto quiere decir que es mejor no compartir nada en Social Media por miedo a los posibles riesgos? La respuesta es clara: no.

Pero, ¿cómo se traduce todo esto si se trata de una compañía? Para los que trabajamos dentro del ámbito de la comunicación, las redes sociales son un “nueva” forma de comunicación entre una marca y su público. No estar presente en determinadas plataformas o tener un perfil desactualizado puede decir mucho más que lo que refleja una cuenta que comparte contenido periódicamente.
Por eso, si estás interesado en evaluar la huella digital de una marca y ver qué dice de esa empresa… ¿Qué elementos deberías tener en cuenta?

  • Lo primero de todo sería realizar un análisis o rastreo para conocer en qué redes sociales la empresa tiene un perfil (oficial) abierto. No hay por qué estar en todos, sino en aquellos afines al público objetivo porque además, cuantos más perfiles abiertos se tengan más recursos se deben destinar a su correcta gestión. Da muy mala imagen tener perfiles abiertos y que se encuentren casi sin actividad o con contenidos que poco o nada tienen que ver con su sector/área. Es importante también que todas las redes sociales tengan coherencia entre sí, que redirijan las unas a las otras y que en la propia web se promocionen y aparezcan en una zona visible para el usuario.
  • El nivel de actividad, muy en línea con la frecuencia con la que se publica en redes sociales. Hay que evitar que existan muchos días de diferencia entre publicación y publicación y considerar que cuanto más regular sea la frecuencia de publicación, más coherencia aportará y más contribuirá a la reputación de la marca. 
  • Estrategia de contenidos. Lo más indicativo de la filosofía de una marca es la línea editorial que tenga establecida. Puede apostar por publicar contenidos atrevidos (en el sentido de que existe el riesgo de generar un “conflicto digital”), compartir contenidos muy “descafeinados”, etc. También es bueno observar el tono y la personalización que transmite. Una compañía debería ser muy fiel a su posicionamiento y transmitirlo de forma consistente en las redes pero, en ocasiones, dejan que exista un excesivo protagonismo del community managers, alejado de lo que representa su ADN de marca. 
  • Públicos de interés. Es importante también conocer cuáles son los públicos online con los que la marca se relaciona y si ejerce algún tipo de influencia en ellos y se sienten vinculados a ella. No solo nos referimos al Klout o cualquier otra herramienta que aporte este tipo de métricas, sino observar si realmente la marca se preocupa por responder al público y busca que interactúen, entender con qué tipo de contenidos se produce un mayor engagement, etc. También se debe profundizar un poco más en el perfil de los fans o seguidores. Por supuesto es importante saber si son realmente influyentes los que conversan con la marca y si son representativos del consumidor objetivo de la marca o se desvían del perfil. Todo ello nos dirá si la marca realmente está alineando su comunicación en redes sociales con sus objetivos globales y sabe llegar a quién debe.
Por otro lado, es importante también conocer la procedencia de nuestro público: si se concentran en una determinada región, si la cuenta tiene un alto porcentaje de seguidores en algún otro país, etc. Todo esto con el fin de orientar el contenido de la marca a estos públicos y evitar temas que puedan ser polémicos para los seguidores que tengamos en alguna zona concreta. 
  • La gestión de los conflictos. Analizando el historial de una marca se puede saber en qué puntos ha habido fallos en el pasado, qué medidas se implementaron y si la reacción fue  la adecuada o no. La gestión de esas situaciones suele decirnos mucho, en primer lugar si existe de verdad una actitud transparente (algunas marcas reaccionan en esos momentos bajando comentarios o incluso borrando contenido) y si se escucha de verdad a los públicos, que debería ser uno de los objetivos principales de estar en redes sociales. 
Con este sencillo análisis se puede comprobar rápidamente si es una empresa o marca que tiene claros sus objetivos y sabe entender el papel de las redes sociales tanto en su imagen y reputación como en sus resultados. Si la marca tiene las cosas claras, evitará con más facilidad los patinazos y sabráorientar su estrategia online en el futuro
 
Si después de esto no te has puesto en serio con la huella digital de tu compañía y has comprobado si está diciendo de ella lo que de verdad pretendes… ¿A qué estás esperando?

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